La incompetencia y la falta de voluntad de Sánchez y su gobierno convierten Ceuta en un polvorín

Sánchez, sin credibilidad y sin prestigio sitúa a España en una situación delicada y en su inevitable caída arrastra al PSOE a una posible desaparición

La situación en Ceuta es más que preocupante. Los ciudadanos han salido a la calle para pedir la dimisión de Sánchez acompañando la manifestación con gritos que revelan su justificado malestar y que pone al presidente del gobierno como lo que es: un narcisista arrogante, incompetente, perverso, iracundo, irresponsable y mitómano.

“Sánchez dimisión”, “Sánchez hijo de…” es el clamor de gentes que han sido abandonadas, despreciadas, por quien debía defender los derechos y la paz de un pueblo invadido por miles de migrantes, probablemente dirigidos como un aviso de posteriores actuaciones de mayor calado.

El gobierno no estuvo a la altura de las circunstancias. No respondió con la inmediatez y la contundencia que se requerían, quizás porque en esa cofradía de inútiles faltaba el hermano mayor que diera las órdenes para la acción ya que se encontraba disfrutando de unas lujosas y confortables vacaciones con todos los gastos pagados por los contribuyentes españoles.

Cuatro semanas después de la invasión se ha querido solventar el problema con erráticos parches que no sirven para nada. Ceuta es un polvorín. Enfrentamiento y agresiones a las fuerzas de orden público y seguridad del Estado. Inmigrantes, menas y agitadores ocupan la ciudad sin que nadie los pueda controlar, ni se sepa cuantos son. No hay cifras oficiales.

Los ceutíes han perdido la normalidad de sus vidas y se sienten amenazados por la presencia de ONG´s que contribuyen a la alteración del orden facilitando teléfonos y cargadores para que se puedan comunicar entre si los invasores y lo que es más grave repartiendo explosivos de fabricación casera.

Los ceutíes están hartos y se manifiestan en las calles al grito de “Ceuta unida, jamás será vencida” y pidiéndole al gobierno, sin grandes esperanzas, medidas drásticas que saben que no van a llegar.

Marruecos reivindica Ceuta y Melilla como propios, cuando la españolidad de estos lugares se remonta a siglos anteriores a la creación del Reino de Marruecos que se produjo a mediados del siglo pasado (XX).

Lo sucedido es violación del territorio español y agresión a un pueblo español y eso no se soluciona dándole las gracias a Marruecos ¿proqué?.

Ante la desidia, la ineficacia, la incompetencia y la falta de voluntad del gobierno para resolver la situación planteada, es el pueblo español el que tiene que reaccionar echándose a las calles en cada pueblo, en cada ciudad, en cada autonomía para demostrar que Ceuta no está sola, que el infierno que está viviendo no es indiferente al resto de España y que la solidaridad con sus gentes es total, lo que también significa la defensa de la integridad nacional.

Este gobierno presidido por Pedro Sánchez no es capaz de blindar nuestras fronteras y de proteger y asegurar la convivencia pacífica de los ciudadanos salvaguardándoles de cualquier agresión. Sánchez, por dignidad, algo que me temo ignora, debe dimitir y convocar elecciones, aunque a la vista del horizonte penal que le espera estará pensando maniobras poco éticas e incluso ilegales para mantenerse en el poder a toda costa como medida de protección,

El próximo miércoles 2 de septiembre hay convocada una manifestación y es una oportunidad para que los españoles hagan oír su voz con tanta fuerza que llegue a todos los rincones del país y a Europa, pero también a la izquierda cómplice de Sánchez que se va hundiendo en el lodo con él. No obstante, quiero creer que dentro de los diputados del PSOE haya algunos que no se postren ante Sánchez y en un arranque de dignidad y patriotismo decidan apoyar una moción de censura para acabar con la pesadilla que estamos viviendo en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Sánchez se ha estado riendo de los españoles, pero eso se ha terminado. En su propio partido lo dan por amortizado y ya surgen nombres para tomar el relevo. Ya no hay gobierno y los ministros están enfrentados. Así la situación de España es un carajal, lo mismo que la del PSOE al que Sánchez en su inevitable caída se llevará por delante. Aún se está a tiempo de salvar, al menos, los muebles y tener una base para reconstruir el partido, si se aparta a Pedro Sánchez de la vida política.

Por cierto, Sánchez tuvo la desfachatez de publicar en un video sus recomendaciones musicales mientras Ceuta era invadida y el disfrutaba de sus vacaciones en la Mareta. A mi me gustan más los poemas y ahora me viene a la memoria uno del poeta colombiano Antonio Muñoz Feijoo, también atribuido, creo que equivocadamente, a Rubén Darío.

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de su tumba fría,
muertos son los que tienen muerta el alma
… y viven todavía.

No son los muertos, no, los que reciben
rayos de luz en sus despojos yertos;
los que mueren con honra son los vivos,
los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo.
Por eso hay muertos que en el mundo viven,
y hombres que viven en el mundo, muertos

Ch. H. 30.8.2027